Hojas esqueletizadas en casa con bicarbonato súper fácil

¡Hellouli nanazares! Hoy os vengo a enseñaros una entrada que hice hace ya 4 años, que es cómo esqueletizar hojas para que se le vean las nervaduras. Es muy fácil y sólo vamos a necesitar bicarbonato sódico. Le tengo mucho cariño a esta manualidad porque en su día no había ningún tutorial de cómo hacerlas y me tiré prácticamente 2 meses probando la formula perfecta que sí funciona. ¿Quieres hacer tus propias hojas transparentes para manualidades?

Lo primero que necesitamos son hojas, yo os recomiendo que sean cerosas, de esas que brillan y son muy elásticas. Normalmente suelen funcionar muy bien las de las enredaderas. Esto es importante porque no nos sirve cualquier hoja, ¿por qué? Porque lo que vamos a hacer es cocerlas, y necesitamos que aguanten bien el calor, ya que esa carne es la que se va a ir.

Usaremos el bicarbonato sódico, aunque no es el que va a hacer la magia. Ésta surge por una reacción que hace cuando la metemos en e l horno, pero de eso hablaré ahora más abajo. Y no, no probéis a hacerlo con sosa cáustica, porque aunque también funciona, es muy corrosiva y en su día rompí una olla y la mitad de mi cocina, así que no la recomiendo, no no no. También se puede hacer con carbonato de sodio, pero es mucho más caro que el bicarbonato, y más difícil de encontrar, así que aquí va mi receta con bicarbonato.

Vamos a usar 2 vasos de agua y ¾ de un vaso de bicarbonato sódico.

¡MUY IMPORTANTE! Para que este mejunje funcione, hay que meter el bicarbonato sódico en el horno durante 30 minutos a 200 grados. Y no, no es un paso que os podáis saltar. Si no lo hacéis, no saldrá, porque como os he dicho antes, no es el bicarbonato el que hace la magia, es el producto final que queda con la reacción que tiene en el horno, ya que lo vamos a convertir en carbonato de sodio.

Meteremos el bicarbonato (ya transformado en carbonato de sodio) en una olla y llevaremos la mezcla a ebullición. Cuando se deshaga, introduciremos las hojas, bajaremos la intensidad del fuego y lo dejaremos cocer a fuego lento durante 2 horas. Iréis viendo que tanto el agua como las hojas se van poniendo negras.

Y después toca la parte divertida, que es ir limpiando las hojas con un pincel de pelo medio, y dejando solo las nervaduras. Los trucos de cómo limpiarlas para que no se rompan los tenéis en el vídeo tutorial paso a paso de cómo hacer que las hojas se queden solo con las nervaduras, y más abajo os dejo el vídeo que hice hace 4 años.

Y por esta entrada ya estaría. Espero que os haya gustado muchísimo. Ya sabéis que a mí me encontráis en mis redes sociales: InstagramFacebook y Twitter. Y en Youtube donde subo vídeo todos las semanas. ¡Adios!

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